lunes, 22 de marzo de 2010

19th WORLD BIG GAME TROLLING CHAMPIONSHIP "EL GOUNA"


Y ahora la competición. Empezamos con la jornada previa:

Lo típico, reunión de patrones, en la que estuvo todo el mundo, nada especial a destacar, se realizó el sorteo de las embarcaciones, que en esta ocasión tenia un especial interés ya que debido a las condiciones de las embarcaciones el sorteo seria único, esto es, un único barco para cada equipo para los tres días de competición.

Esto es inusual pues habitualmente en este tipo de competiciones en las que casi todos los participantes vienen de fuera se debe realizar un sorteo de los barcos y los patrones para que no tengan excesivas ventajas los que juegan en casa, se sortea un barco por día de competición, de este modo si hay tres días de pesca cada día te puede tocar un barco distinto con lo que la suerte esta muy repartida pues cada día es una jornada distinta con nuevo barco y nuevo patrón, así que la "mala" o "buena" suerte es difícil que acompañe en tres días seguidos y distintos. Las razones por las que en este sorteo no se realizo como viene siendo habitual, fueron atribuidas a los barcos, ya que como bien comentamos en el post anterior eran barcos muy lentos y, a que las distancias eran relativamente largas, se perdería demasiado tiempo entrando y saliendo a puerto cada día para realizar el cambio de embarcaciones, de modo que se había decidido de antemano y así comunicado por parte de la organización que habría un único barco por equipo para toda la competición, que además se saldría el primer día del campeonato del puerto base y no se podría regresar hasta la mañana de cuarto día finalizada la competición. Por lo que nos veríamos embarcados nunca mejor dicho en una aventura de la que no podríamos apearnos hasta la ultima jornada.

Parecía que esta vez la "suerte" nos sonreía, pues Egipto A nos dio la enhorabuena con el sorteo, dijo que el barco que nos había tocado estaba bien, pero que el capitán era de los mejores del campeonato.

Esto nos dio animo, pero nada más, todavía estaba todo por hacer. Al día siguiente era el primer día y día de entrenamiento, este se reservaba para que los equipos que no conocían la zona pudieran pescar o para conocer tu barco y a tu tripulación. Durante la noche anterior todavía no habían llegado todos los barcos por lo que algunos equipos temían no poder entrenar ese día si su embarcación no llegaba a tiempo, y así fue en mas de un caso como le paso a Juan Carlos de España A, si embargo nosotros no tuvimos ese problema, gracias a Dios nuestro barco estaba, pero Eolo nos tenia reservada una buena.

Eran las siete de la mañana y soplaba 18 o 20 nudos por la bocana, pero nosotros teníamos la intención de salir a probar el barco y ver como nos entendíamos con el capitán, ya que aquel hombre no hablaba prácticamente ingles. Ese día vino un colaborador de la organización, el cual nos tradujo a la perfección, pero aquello duro bien poco, el viento aumento y pronto nos vimos rodeados de rachas de más de 25 nudos, ¿quien dijo que el mar rojo era una balsa de aceite?

evidentemente no es el mediterráneo, ni mucho menos el atlántico, pero 25 nudos són muchos nudos hasta para el mar rojo. De modo que decidimos no arriesgar y regresar, pensamos que la suerte estaba echada y que seria mejor descansar en tierra, ya que teníamos por delante tres días duros de verdad. De esta forma regresamos al puerto para alivio del capitán, y no es que fuera un mal navegante, pero creo que el sabia que era un día en el que íbamos a perder el tiempo, ya que pese a que nuestro barco tenia 15 metros, era el más pequeño de la competición y seriamos los que peor lo pasaríamos, un sinsentido, teniendo en cuenta que habíamos entrenado con anterioridad y conocíamos bien la zona. Con lo que a las 11 estábamos en el puerto, el resto de día lo destinamos ha hacer maletas, reposar, testar las líneas con la maquinita de rigor ,preparar el material y el barco para la competición. Este día conocí a Oscar Daccarett, un gran hombre, capitán de uno de los equipos de Méjico y alguien de quien ya hablare en otro post, pues merece un articulo para el solo.



Primer día:

El viento continuaba soplando, un poco menos pero continuaba, el día amanecía enfadado, gris y plomizo. Empezamos a entendernos con el capitán gracias a "El Doctor",

así llamaría yo a nuestro juez a bordo quien prometía rectitud y honradez, ya que a parte de ser medico, había ejercido la profesión de juez internacional de judo durante mas de 30 años, además de ser un magnifico pescador Dr. Fateen Omar. Como decía la comunicación fue fluida, pero la navegación no tanto, era difícil transmitir y navegar por ese mar con ese viento con esos barcos. Éramos unos privilegiados, pues además de tener un buen capitán,

este llevaba un gps/ploter de los más pequeños tipo móvil pero ya era algo, el tipo sabia a que velocidad iba y por donde exactamente, aunque como ya había comentado nosotros abajo en cubierta teníamos nuestra electrónica, aunque los días anteriores con la otra tripulación habíamos descubierto que no servia de nada si el capitán no hacia caso, gracias a dios eso era pasado. El día fue transcurriendo poco a poco, con bastantes picadas, lo que nos animo, no obstante casi ninguna puntuaba, ya que eran bacoretas de 2,5 kilos la mayoría, después de todo un día de trabajo y sin parar siquiera a comer llegaron las 5 de la tarde y cañas arriba.

Era el momento de pesar el pescado y marcarlo mientras preparaban la cena, aprovechado los últimos rayos de sol. Pesaron 4 piezas, justas, incluso una de ellas peso 3,05 kg , por lo que temíamos que esa pieza cuando llegara el pesaje habría perdido algo de peso y quizá podría no llegar a la talla mínima. pero bueno seguro que habríamos cubierto el expediente, lo importante era no pinchar ningún día, y ese objetivo parecía cumplido, visto que de unas 14 piezas puntuaron 4 nos imaginábamos que aquello seria por que el pescado no era grande en la zona. Efectivamente los de Egipto A aquella noche durmieron junto a nosotros, y nos enseñaron su pesca, un mero de 11 kilos y una bacoreta de 3 kilos justos, por lo que aunque el mero era impresionante a kilos nos llevaban uno o dos como mucho, "todavía estábamos en el campeonato" pensamos, y con esa alegría a cenar y a dormir.



Segundo Día:
El día precia mas amigable, el capitán ese día fue mas el capitán que todos deseábamos y empezó a dirigir el la jornada, nos explicaba a su manera que quería hacer, por donde nos debía llevar y que tipo de especies debíamos intentas coger. Vimos que su actitud era la de alguien que quiere arriesgar, pues se acercaba bastante a los arrecifes de coral y a la costa, no tenia miedo "tenia gps/ploter" lo que ayudaba bastante. Sin embargo el día no fue mejor que el anterior, ese día arrasamos con los meros pequeños, y digo pequeños, por que no pararon de picar ,lamentablemente solo puntuaron 3 piezas, dos mero y un GT que pasaba los cuatro kilos.
Esa noche fue distinta, radio macuto empezó a funcionar, los móviles realizaban su cometido y se genero toda una multitud de especulaciones sobre quien iba primero, quien había pinchado etcétera, ya os podéis imaginar, el ambiente estaba calentito, nosotros con dos días regulares, que vale por que no habíamos pinchado, pero tantos kilómetros para piezas de dos a cuatro kilos, señores para so nos quedamos en casa que el palometón esta a punto de salir. “En fin animo que aquí hemos venido a divertirnos”, pensamos y con ese amargo pensamiento a dormir y mañana dios dirá.

Tercer día:
Este era el último y la revalida, o triunfábamos hoy o no había nada que hacer. efectivamente ese día nos salimos de las previsiones, ya a las 6.30 estaba la caña de babor gritando como una loca, y aquello no fue sino el empezar, el capitán quería que pescáramos, y vaya que si pescamos, G.T's, meros, spanish mackarel, de todo

, no falto ninguna especie, y de peso considerable, cinco, siete, ocho, once kilos, hubo de todo y para todos los gustos. Pescamos todos, Carlos torres nos ordenaba como si de niños pequeños se tratase, no en vano el es el capitán y nosotros a veces parecíamos niños, Abraham siempre dispuesto a coger una caña, o el garfio, o lo que hiciera falta, siempre y cuando no se le adelantase Cristóbal, que no se perdía una. Carlos Aliño conmigo en mi banda currando de lo lindo y sin para de trabajar, y es que un equipo es la suma de muchos individuos.
Hubo tiempo para risas, nervios, dudas, pero fue un día para mi inolvidable y los que estaban en el barco saben a lo que me refiero. No paso media hora en todo el día sin que alguna carraca sonara, fue extasiante. Aquella noche si, éramos unos triunfadores, no sabíamos como quedábamos ese día pero seguro que primeros o segundos (quedamos segundos en esa jornada detrás de nuevo de Egipto A, no en vano ganaron ellos el campeonato). las especulaciones ya no tenían sentido pues eran de lo mas disparatadas, y así se confirmarían al día siguiente. El recuerdo del juez es magnifico, fue un hombre justo y honesto , como prometía. El Capitán un joven de pocas palabras pero muy bueno en su trabajo, si tenéis que ir a pescar allí buscarlo vale la pena (ya pondré su email) la tripulación buena gente, el cocinero y el pinché chicos jóvenes pero currantes.

Cuarto y ultimo día.

En pie a las siete de la mañana, ese día no había que madrugar, pues teníamos que estar en puerto a las diez de la mañana para el pesaje. Así fue, pesamos uno tras otro y a esperar. Radio macuto de nuevo tocando los ... que si Italia segunda, que si España B cuarta, luego tercera, luego todo es mentira, luego España B segunda e Italia tercera para finalmente arrojar la clasificación definitiva: Egipto A primero Egipto B segundo España B (mi equipo) tercero e Italia cuarto.
La felicidad era increíble, habíamos realizado podio en un mundial, una gran experiencia para mi, pues era la primera vez en un campeonato de esta dimensión entre 18 equipos de 9 naciones. Lamente lo de Italia, pues lo hicieron muy bien, sinceramente y queda Mirco como un gran amigo que espero nos volvamos a ver en un futuro, quien sabe si en Italia 2011 (próximo campeonato del mundo). Yo me tuve que marchar un día antes que el resto por razones de trabajo, pero mis compañeros recibieron las medallas, incluida la mía. Algo debió pasar durante la entrega de trofeos aunque a mi no me quedo muy claro el que, pero, por lo visto solo se aplaudió a Egipto A
y a España B en la entrega de trofeos...
se que en la clasificación total por puntos Egipto B España B e Italia B estaban empatados a puntos en segundo lugar, se que por peso y por numero de capturas ganábamos nosotros, pero el reglamento dice que se desempata por clasificaciones y Egipto B tenia un primer puesto y nosotros un segundo, por lo que el tema debía quedar claro. ¿que paso para que la gente no aplaudiera la plata? yo no estaba de modo que no puedo contar mas allá.

En fin el caso es que fue un resultado magnifico que nos convierte en deportistas de elite, algo que todavía hoy no se lo que significa, pero que suena de miedo. Los temas técnicos de la pesquera los iremos viendo mas adelante que este post es ya demasiado largo, un saludo a todos y recordar nos leemos en pesca2.es

Publicar un comentario