miércoles, 18 de agosto de 2010

PATENTE ANTIFOULING

Los barcos llevan consigo un gran gasto, a parte de su compra, evidentemente, y ese gasto es su mantenimiento, el cual se puede dividir en varios aspectos. El alquiler o compra del amarre, la cuota del club náutico, el impuesto G5, estos gastos son mensuales, a demás esta el gasto del seguro que puede ser pagado a gusto del consumidos, mensual, trimestral o anual, dependiendo de las compañía. Luego esta el mantenimiento del barco, este es un gasto que se realiza una vez al año y que se compone de tres grandes apartados, el gobierno, la propulsión y el casco, El primero trata de controlar y repasar los niveles del hidráulico del gobierno y los timones, el segundo, la propulsión, es la revisión de los motores, filtros, cambios de aceite, correas, agua y niveles así como control electrónico si el motor lo requiere y el tercero, es el casco, tema es el que hoy nos ocupa. Este mantenimiento depende de varios aspectos, pues el famoso caracolillo no se reproduce en todos los lugares por igual, dependiendo de aspectos como la calidad del agua donde se encuentre el barco, la temperatura del agua,o la contaminación del puerto el mantenimiento puede a veces ser necesario incluso antes del año.

Los barcos en su zona de obra viva o zona en contacto con el agua llevan una pintura especial llamada patente o antifouling. Esta no es ni mas ni menos que una capa de producto químico que evita la proliferación de algas, caracolillo y demás elementos que se desarrollan de modo natural en cualquier elemento que este en contacto con el agua del mar, esto forma parte de la biología marina y es inevitable. es justo por ello por lo que todas las temporadas hay que repasar el casco. Normalmente la operación suele ser primero suspender el barco, de este modo tendremos acceso a la totalidad del casco sin necesidad de sumergirnos en el agua. Luego se debe rascar bien la obra viva para extraer todo el caracolillo y las algas. Esto se suele hacer con una maquina de agua a presión (carcher) y si se resiste se pasara a una espátula, este proceso se aconseja hacerlo recién sacado el barco pues húmedo sale mucho mejor que si se deja secar el casco varios días. Si el barco lleva ya capas de patente es aconsejable un lijado del casco preferentemente con maquina orbital para asegurarnos de que se lija todo por igual y dar de nuevo una capa de patente. En las zonas como las hélices y los ejes se puede aplicar algún producto especial para ablandar el caracolillo pues es allí donde mas resistencia encontramos para su extracción. El Antifouling se suele dar con rodillo de espuma o pelo corto , ayudandonos de brocha para las zonas mas complicadas de acceder.
Hay dos tipos de patente o antifouling:


los de matriz dura y los autopulimentables. Ambos contienen biocidas orgánicos y algunos también compuestos a base de cobre que le confieren la propiedad de eliminar los microorganismos. Debemos tener en cuenta que en los barcos de aluminio no se pueden aplicar los antifouling que contengan cobre, ya que se puede producir corrosión galvánica entre estos dos metales.En los de matriz dura, la parte activa es soluble y ésta se va disolviendo poco a poco con el agua que va absorbiendo a través de los poros. Una vez que se acaban los compuestos que evitan las incrustaciones, el antifouling deja de ser eficaz, aunque nos parezca que está en perfecto estado. Se emplean en barcos de velocidad media y alta, y se pueden raspar suavemente cuando el barco está en el agua para quitarles la suciedad que aparece en el área de la línea de flotación. El inconveniente que presentan es que se deben eliminar completamente al cabo de cuatro o cinco varadas, utilizando para tal fin una lijadora.

Actualmente los antifouling autopulimentables son los más usados. El compuesto se va disolviendo poco a poco con el agua a la vez que va exponiendo las sustancias activas. Como el antifouling que se disuelve siempre es la película exterior que está en contacto con el agua, los organismos que hayan podido agarrar en esas primeras micras se desprenden. Se emplea mucho para veleros y embarcaciones a motor de velocidad media y baja. Tiene la desventaja de no poderse lijar ni frotar con una esponja para quitarle el limo o la suciedad dentro del agua, aunque tiene la ventaja de ser muy fácil de limpiar cuando se vara el barco. Simplemente, el agua a presión elimina las incrustaciones junto con el antifouling de tal manera que a lo largo de los años no se acumularán las capas. Si queremos pasar de un antifouling de matriz dura a uno autopulimentable, no hay dificultad alguna, porque el último agarra muy bien sobre el primero, pero si la operación es al revés debemos eliminar cualquier resto de autopulimentable porque sino el de matriz dura se desprenderá junto con éste.

No tener el casco en condiciones reduce muchísimo la navegabilidad, de hecho solo con tener los elementos metálicos con caracolillo (hélices, ejes y timones) ya se reduce entre un 20 y un 25 % la velocidad y aumenta proporcionalmente el consumo, por lo que según he estimado en ocho o diez salidas con el casco en malas condiciones se habría pagado el trabajo de la reparación con el exceso de consumo de carburante, a parte queda el riesgo de avería, pues un motor sufre bastante si el desplazamiento de la hélice no es el que debería, y puede acabar provocando averías mucho mas serias en los motores, así que ni lo dudéis, el casco es tan importante como el resto del barco. Un buen mantenimiento y precaucion es la mejor manera de ahorrar a la larga.

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