jueves, 31 de enero de 2013

CHARTER DE PESCA EN HAWAII

Este mes de enero he publicado en la revista "Pesca a bordo" este articulo sobre charter de pesca en Hawaii:

Hawaii es uno de esos sitios míticos de pesca donde cualquier pescador que se precie debería ir al menos una vez en la vida. Evidentemente no es un spot cercano ni barato que este al alcance de cualquiera, pero pudiendo permitírselo es un lugar donde hay que ir a pescar sin duda. Esta vez viajamos de la mano del campeón del mundo Pascual Dura , quien ya nos tiene acostumbrados a sus peripecias por todo el globo en busca de loa grandes marlines azules. Hemos estado con el en Australia, Sudáfrica, Algarbe portugués, Madeira, Canarias, Costa Rica y ahora lo que faltaba, Hawaii. 
Pascual marcho en el mes de Julio para celebrar el famoso campeonato del 4 de Julio o Campeonato del día de la independencia americana. Le acompañaban su hermano Manolo y el inseparable Albert como de costumbre. Este campeonato se celebra todos los años y ya en alguna ocasión hemos hablado de el. Pues bien nuestro anfitrión buscaba obtener una gran pieza con la que obtener este trofeo y conocedor de que otros años se había capturado la pieza mayor en aguas hawaiianas decidió probar suerte y de paso hacer un precioso viaje. 
El viaje es un viaje algo pesado pues hawaii esta en la otra parte del mundo nunca mejor dicho, perdido en la inmensidad de océano pacifico. Para ir hay que tomar distintos vuelos, que en este caso fueron Barcelona – Amsterdam vuelo de dos horas, Amsterdam – Los Angeles, vuelo de 9 horas, y por último un vuelo domestico de seis horas hasta Kona Island, la isla grande o como la llaman los hawaianos “Big island”. En resumen se salió de Barcelona alas 8.00 am y con el cambio horario incluido se llego a Kona a las 17.00 del día siguiente. 
Una vez allí sorprende el parecido a nuestras islas afortunadas, mis queridas Canarias, pues son de similar origen, islas volcánicas. A diferencia evidentemente de la actuación del hombre pues no nos olvidemos que estamos en Estados unidos, lo que conlleva una tipología muy concreta de construcción de las viviendas que nada tiene que ver con nuestra forma de construir. Se caracterizan las viviendas por ser todas viviendas unifamiliares y de una o dos alturas máximo, ya que han respetado mucho el entorno y prácticamente no se ven grandes edificios. El hotel en el que se alojaron estaba apenas a diez minutos en taxi del aeropuerto y este a su vez a otros diez minutos del puerto deportivo. La ciudad de Kona es una ciudad de reducidas dimensiones y que vive fundamentalmente del turismo como casi todo en Hawaii. 
El puerto donde se encontraba la embarcación era un puerto deportivo donde prácticamente solo habían charters de pesca, el “paraíso” de los amantes de los grandes barcos de pesca, con más de 150 joyas amarradas todas ellas con un exquisito gusto y material, todas ellas con grandes “tuna towers” y con los consiguientes tangones reglamentarios para la pesca de nuestro protagonista. Y es que la pesca de altura es uno de los principales reclamos turísticos de la isla. 
La pesca como en todas las islas volcánicas es similar, al ser estas formaciones montañosas que parten de zonas muy profundas de mar no hace falta separarse mucho de la costa para acceder a veriles de 1.000 metros, por lo que permite disfrutar de la cama y no es necesario grandes madrugones, pues en apenas una o dos millas nos encontramos encima de profundidades idóneas para la pesca, esto es a partir de 500 metros de profundidad hasta los 2.000 metros. 
Es obligatorio empezar a pescar un poco separado de la costa ya que si no lo hiciéramos nuestros señuelos serian pasto de los petos o como allí llaman “Wahoos” y de las gigantes llampugas o dorados, que en estas costas llegan a dimensiones que en nuestras costas darían miedo. 
Es costumbre en esta zona que antes de salir, ya que no hace falta salir de madrugada pasar por un “economato” reservado exclusivamente a pescadores donde hay de todo para la pesca, así el turista “pica” y compra el señuelo que más le gusta, o las típicas gorras hawaiianas , camisa floreadas o lo que si es necesario, la comida del día, pues el chárter no sirve la comida, es costumbre que el cliente compre lo que desee comer y ya el capitán lo estiba y sirve cuando deseen. 
La primera jornada de pesca, salió relativamente bien, a dos días todavía para el campeonato salieron a probar muestras, y a conocer las costumbres de pesca de los hawaiianos. Y obtuvieron un picada de lo que resulto un marlín azul que rondaría cerca de los 150 kilos, y como de costumbre se realizo la captura y suelta reglamentaria. Pasando el resto de la jornada entre risas y descanso pues el mar acompaño en todo momento. De vuelta al puerto pudieron disfrutar de la fantástica comida Hawwaiana y de la noche en este hermosos lugar. 
A la mañana siguiente ya con ganas de capturas mayores se hicieron a la mar, y esta vez hubo algo mas de suerte. Siendo la fortuna caprichosa la que ofreció un gran trofeo, pues entro a una de las muestras uno de los deseados “gran azul” o big blue como llaman ellos al gran marlín azul. Después de una lucha ansiada se acerco al barco el trofeo abatido, una gran marlín de aproximadamente unos 450 kilos, lo que suponía que si tuvieran la misma suerte al día siguiente podrían hacerse con el campeonato mas prestigioso del mundo. De nuevo se procedió al cacht & reléase o captura y suelta, pues salvo en el torneo del 4 de julio el resto del año las grandes capturas son devueltas al mar con vida. 
Con mucho animo en la tripulación aquel día fue suficiente y no quisieron seguir pescando con el fin de no agotar la fortuna y además dejar descansar la zona de pesca para el día siguiente. 
Ya el día del campeonato, el ambiente que se vivía en el puerto era magnifico, había multitud de participantes, todos habidos por obtener el tan ansiado triunfo. Llegada la hora como de costumbre todos a la mar y a disfrutar de un hermoso día de pesca. Pasaban las horas y no sonaba ninguna carraca. El día se hacia eterno cuando por fin salto una de las cañas, pero enseguida se aprecio que no era un marlín azul. Se trataba de un atún de aleta amarilla o “Yellowfin” que dio una magnifica lucha, después de casi una hora subía por la borda un precioso ejemplar de más de 100 kilos. Aunque en otro momento hubiera sido motivo de alegría pesaba cierto aire de tristeza entre la tripulación pues no era el anfitrión deseado. Paso el resto del día sin mas noticia que la usencia total de capturas en toda la zona, siendo este ejemplar de atún amarillo la única captura de toda la isla en ese día. 

Con una gran experiencia a sus espaldas Pascual nos brinda este viaje maravilloso prometiéndonos nuevas singladuras para este año en destinos lejanos y remotos en busca del gran trofeo del 4 de julio. 

Charters de pesca en hawaii: 

Teddy Hoogs
info@teddyhoogs.com
www.bwanasportfishing.com

Rick Gaffney
http://pacificboatsales.com/
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