Estos señuelos de Tunita, los Tunita Tai, son un tai rubber, con todo lo que eso supone, y a la vez son distintos a cualquier otro que haya en el mercado, y la diferencia está en que son tres piezas y no dos, un plomo grande, un plomo pequeño y la faldilla. Vienen en naranja, oro, glow, rojo, negro, fucsia y verde, y los pesos son 200 más 20, 150 más 15, 100 más 10 y 50 más 5 gramos, el segundo número es el plomo pequeño, que siempre pesa la décima parte del grande. Todos combinan las faldillas en dos colores, el de la bola y el glow, y llevan siempre un aro y una bolita en glow a juego con parte de las faldillas, para que llamen la atención los días de poca luz, en grandes fondos sobre todo, y en las pescas de amanecer y atardecer. Hay sistemas parecidos, pero ninguno hasta ahora había puesto la bolita de plomo entera en glow.
Lo primero que hay que hacer al recibirlo es cortar la gaza de nailon rojo que lo sujeta todo, está solo para enseñar el orden de las piezas, no forma parte del montaje. La faldilla tiene tres partes, los anzuelos, el núcleo amarillo donde van las gomas, y el llaverito con la anilla cerrada y soldada, que es donde se ata la línea, directamente, sin confundirse de anilla. El cordaje de los assist es potente y los dos anzuelos van uno más alto que otro, como en cualquier tai rubber, y en los anzuelos no se pone cebo, con el movimiento de las faldillas se imita un pequeño calamar o una sepia, y los pargos y los espáridos vienen a comerse las patitas creyendo que son las patas del calamar, y muchas veces se las comen de verdad, por eso en una jornada hay que cambiar las faldillas más de una vez. El montaje es sencillo, el fluorocarbono entra por arriba, pasa por la bola grande, luego por la bola pequeña y se ata a la anilla, y lo que a mí mejor me funciona es un clinch mejorado, un nudo clásico, bien azocado, y se corta el sobrante.
La manera de pescar de este señuelo es lo que lo hace diferente. Al dejarlo caer, la faldilla, el plomo pequeño y el plomo grande se separan y bajan cada uno por su lado, tres cuerpos sueltos, y al tirar se juntan y el plomo grande golpea contra el pequeño, un golpeteo que se repite cada vez que se deja caer y se recoge, y que llama la atención desde lejos, y mientras tanto la faldilla separada parece un calamarcito o una gambita que va por su cuenta y se acerca a comer, así que el depredador tiene dos motivos para venir a mirar, el ruido y esa cosa que se separa y se junta. El golpeteo desgasta el material con el tiempo, es inevitable, y tras probarlo lo que me ha funcionado es poner una perlita de plástico, también en glow, entre la faldilla y la bola, el tintineo sigue siendo el mismo porque el golpe sigue ahí, y después de una jornada entera de uso el señuelo no se había desgastado nada. Al final del vídeo hay imágenes de mis pruebas.
Hay una cosa que en el vídeo no digo y que aquí debo decir. En este señuelo tengo parte, la segunda bola de plomo, la línea de colores y las faldillas son aportaciones mías a Tunita como pescador, y lo cuento con este detalle porque lo conozco desde dentro, no porque me lo hayan mandado a probar.
Esta entrada no existía, solo el vídeo en el canal. El texto lo he escrito en 2026 a partir de lo que cuento en él, sin añadir nada que no esté ahí, salvo el párrafo de la autoría.
La técnica completa, con lo que he aprendido desde este vídeo, está en la página de tai rubber.
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