La pesca al vivo consiste en usar un pez o un cefalópodo capturado ese mismo día como cebo, mantenido vivo a bordo y presentado con cuidado al depredador que la sonda ha localizado, con el barco parado o en círculos cortos sobre esa marca concreta. Es de las pescas más efectivas que practico porque el cebo hace casi todo el trabajo de convencer solo, y toda la técnica está en llegar hasta ahí sin que se muera o se note artificial. Son cuatro fases, y no es una lista de cebos, sería un catálogo, es una cadena, cada eslabón tiene su propia técnica, y basta con que falle uno de los cuatro para que no haya pesca aunque los otros tres estén bien hechos.
Fase 1 · Pescar el cebo
El principio es simple de decir y no tanto de aplicar, darle al depredador el pescado que ya está comiendo, caballa, mújol, calamar, sepia, boga, alacha, jurel, y también serviola pequeña, bacoreta o llampuga cuando las hay, porque pescar el cebo es ya una técnica en sí misma, no un trámite antes de la pesca de verdad.
Fase 2 · Mantenerlo vivo
Aquí se pierde más pesca de la que se reconoce. El choque térmico es la causa real en verano, un jurel o una alacha cogidos a 45 metros, donde el agua está a 18 grados, metidos en un recipiente a 28 o 30, se mueren de golpe, y el que no lo sabe le echa la culpa a la falta de aire. Los remedios son sencillos, hielo flotando en el vivero, salir temprano, o montar un vivero térmico con agua fría, salada y bien oxigenada. Luego está la muerte en cadena, se toca una agalla al capturar, el pez muere, el agua se estropea, y detrás mueren los demás, así que lo primero es retirar el muerto, y lo segundo, no dejar de renovar agua nunca. La forma del vivero la decide cómo nada el cebo, un pez que nada en círculos quiere un cilindro, y un calamar, que nada en línea recta, necesita otra geometría, más largo que alto.
Fase 3 · Carnarlo sin matarlo
Los montajes que uso están ordenados por un hecho que casi nadie tiene en cuenta, el pez aprendió a ver el anzuelo en el lomo, y todo lo que vino después es respuesta a esa educación del depredador. El anzuelo al lomo es el más antiguo, sobre el músculo, sin herida mortal, aunque hoy muchos peces lo detectan. El doble anzuelo nariz-ano es la manera tradicional, uno pequeño en la nariz, que tira y mantiene al pez horizontal, y el segundo, más disimulado, junto al ano. Para dentón uso una protección de diente, el primer anzuelo esconde más de un palmo de trenzado grueso que se libera al morder. Y luego está el anzuelo circular, que no clava al morder, clava al salir por la boca, y prende siempre en la comisura, lo que permite soltar sin daño mortal, y de paso hace innecesaria la protección de diente.
Fase 4 · Bajarlo a la puerta del depredador
La sonda aquí no es un accesorio, es capacidad previa, y sin saber leerla no sabes dónde bajar el vivo. La bajada tiene que ser ágil pero no precipitada, porque si baja demasiado rápido, el vivo se enreda con la línea madre. Si no pica en unos minutos, muevo el barco en círculos cortos sin alejarme, no cambio el montaje. Hay cuatro variantes de presentación y las cuatro pescan, plomo guardián arrastrando el fondo, guardián levantado un metro, cebo a tres brazas del plomo, cebo a diez, es estilo de cada pescador, no una jerarquía de técnica.
El equipo
Treinta libras de caña y carrete, sobradas de potencia para esta pesca. No hay ventana estacional propia, los depredadores están todo el año, el dentón siempre, y la serviola tiene tres entradas fuertes, septiembre-octubre, febrero y mayo.
Consejos para quien empieza
Si es tu primera vez pescando al vivo, cuida el choque térmico del cebo en verano más que ninguna otra cosa, es el error más común y el que menos se reconoce como tal. No captures de más, llevo entre ocho y doce vivos a bordo porque en una jornada uso cuatro o cinco, y lo que no vayas a usar mejor sacrificarlo al subirlo que hacerlo sufrir sin necesidad. Y respeta la veda voluntaria del dentón en época de freza, del 15 de abril al 15 de mayo aproximadamente, es precisamente cuando más fácil es engañarlo y por eso mismo cuando menos se debería.
Frontera con curricán de fondo
No la marca la velocidad ni el montaje, el vivo puede ser el mismo, con un techo de 2,5 nudos en los dos casos, sino la geografía del fondo. Pesca al vivo es puntual, depredador localizado con la sonda, bajada a esa puerta concreta, barco parado o en círculos cortos. Curricán de fondo con vivo es longitudinal, un veril o una barra de dos a doce millas, recorrido muy despacio, enseñando el vivo a depredadores sucesivos que no he identificado antes.
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