Curricán de altura

El curricán de altura consiste en curricanear plumas o artificiales grandes a alta velocidad, lejos de la costa, buscando los depredadores pelágicos de mayor tamaño. En mi costa, Alicante, se pesca desde las doce millas hacia fuera, y esto es lo que marca el carácter de la disciplina, no es una pesca de tarde, hay que tener barco, combustible, parte meteorológico y ganas de estar fuera muchas horas, a una velocidad de entre 6 y 9 nudos, con los señuelos trabajando en superficie y en los dos o tres primeros metros.

En mi mar queda una sola especie de altura que se pueda pescar de verdad, la albacora, también llamada atún blanco o bonito del norte, y lo digo al principio porque en castellano casi todo lo que se escribe sobre curricán de altura habla de marlines y de destinos lejanos, y el lector que sale de Santa Pola, de Alicante o de Denia necesita saber antes que nada qué puede esperar cuando cruce las doce millas. La temporada de la albacora en el Levante va de mediados de junio a finales de septiembre, y tiene tope legal, máximo tres piezas al día por embarcación, cifra completa en el marco legal. La aguja imperial está protegida, no se puede matar, queda la captura y suelta, y con el atún rojo pasa lo que cuento en su propia página, brumeo, fuera del alcance de la pesca recreativa salvo ventanas y autorizaciones que cambian casi cada temporada.

Equipo: de 30 a 50 libras, caña, carrete y línea del mismo escalón, y si vas por debajo de 30 no estás pescando altura, estás pescando costero con un pez que no toca. Con qué: plumas grandes y artificiales de 15 centímetros en adelante, sobre todo Halco y Rapala, por rodaje y porque aguantan.

La técnica de combate

Todo lo que sigue lo aprendí en aguas donde sí hay pez grande, y funciona igual en cualquier mar, he pescado a curricán, aparte del Mediterráneo, en Maldivas, Canarias, México y Marruecos, y he competido en Egipto, en el Adriático, en Portimao y en Albufeira, y lo cuento aquí porque explica de dónde salen los montajes que enseño, no como palmarés. El empatillado y el leader son la parte donde se pierden los peces buenos, no en el combate, un empatillado mal rematado se nota tres años después, el día que pica el pez que esperabas. El wind on leader cambia por completo el final del combate, permite meter la unión por las anillas y traer el pez a mano sin depender de que alguien coja el bajo de línea en el momento peor. El trenzado hueco y el calibrado del freno son las dos cosas que más he explicado en vídeo y las dos que más se hacen mal, un freno calibrado de oído es una lotería. Y el bombeo, la técnica de combate propiamente dicha, subir con la caña, recoger bajando, suena elemental hasta que se lleva media hora peleando con la espalda mal colocada.

Consejos para quien empieza

Si vas a salir a tu primera jornada de altura, cuenta con que esto no es una tarde corta, hay que llevar barco, combustible y parte meteorológico para muchas horas fuera, y en el Levante la única especie de altura real es la albacora, así que no esperes marlines por esta costa. Cuida el empatillado y el leader antes que ninguna otra cosa del equipo, ahí es donde se pierden los peces buenos, no en el combate.

La frontera de las 30 libras

En este portal el curricán costero y el de altura no se separan por millas sino por equipo, hasta 30 libras es costero, por encima de 30 es altura, y la albacora ocupa justo el escalón bajo de la altura, entre 30 y 50, así que no son tres cajas separadas sino una escala continua que va desde los 2,5 nudos del curricán de fondo con vivo hasta los 9 de la albacora. El marlin no entra en el eje de especies de este portal porque no se pesca en mi mar, su técnica sí vive aquí, porque es la gramática completa del curricán de altura, pero las crónicas de viaje y de competición donde sí lo he pescado viven en Pesca por el mundo.

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