Pargo con tai rubber Change Up de Cultiva

Este vídeo es la primera salida de un carrete recién sacado de la caja, el Hybrid de Maxel, y el pargo que sube al final no estaba en el guion. El equipo es de slow jigging, la caña Kaido de Prohunter en casting de 150 a 300 gramos, el carrete, que lleva siete rodamientos, un freno magnético de bobina que evita las pelucas al soltar y un freno de 13 kilos, trenzado y fluorocarbono de Wiffis, y como señuelo un tai rubber Change Up de Cultiva de 150 gramos. Mi compañero Juande está probando el carrete con una subida muy rápida, le explico cómo va el freno, lo cierra, y en ese momento la caña se va para abajo, porque acabamos de enganchar algo que todavía no sabemos qué es.

Tuvimos la suerte de grabarlo a tres cámaras, así que se ve bien lo que pasa. La punta de la caña tira hacia abajo y el pez da un juego muy divertido, no es una bestia, pero con una caña tan fina cualquier animal de tres o cuatro kilos se disfruta mucho, y esa es la gracia de las Kaido. Yo le doy una pequeña palada al motor, y lo explico porque es una costumbre que me gusta tener, con eso evito que el pez se meta debajo del barco y la línea roce las hélices, y además lo separo un poco de las rocas donde pueda estar metido, así ayudo al pescador a ir sacándolo con más tranquilidad, hasta que el pez se pone cómodo y empieza a bombear ya con calma, aunque sigue con la cabeza para abajo todo el rato.

La sorpresa es que no esperábamos un animal grande con unos anzuelos tan chiquititos como los que lleva este tai rubber, pensábamos que más allá de un pez de kilo o kilo y medio sería difícil, y no, el pargo come como tiene que comer estos señuelos, los peces se van comiendo esas tiritas de plástico pensando que es comida y se enganchan ellos solos con los anzuelos pequeños en el lado de la boca, y así ha sido exactamente, una pesca de libro con este sistema. Pensábamos a priori que podía ser un dentón o un falso abadejo pequeño, y resultó un pargo cercano a los tres kilos, una pieza poco habitual en nuestra zona, con una lucha que fue un suspiro, apenas dos o tres minutos, pero muy divertida. Me subo a por él con el salabre y ahí lo tenemos. Tanto el carrete como la caña funcionaron de primera.

Esta entrada tenía solo el vídeo. El texto lo he escrito en 2026 a partir de lo que cuento en él, sin añadir nada que no esté ahí.

La técnica completa, con lo que he aprendido desde este vídeo, está en la página de tai rubber.

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